YO REFORMO, TU REFORMAS, ¿QUIEN REFORMA? Por Daniel García Castro

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La inevitable reforma de la Seguridad Social se ha convertido en las últimas semanas en uno de los temas de discusión parlamentaria.

No es novedad que cualquier asunto en el Uruguay, puesto a debatir, implica la aparición de muchos análisis, argumentos y conclusiones, con distintos pesos para la toma de decisiones.

En general los distintos intereses en juego aparecen en las discusiones de los diversos programas, prensa, en las diferentes redes, no siempre con veracidad.

Nadie duda en el país, de la necesidad de buscar alternativas a lo existente, en cuanto a su viabilidad desde el punto de vista de recursos financieros, que permitan la continuidad del funcionamiento del sistema previsional.

Salvo el caso de la Caja Notarial, que con una seriedad y previsión fuera de lo común, ya hizo su mini reforma, quedando como la única servidora de jubilaciones y pensiones con recursos genuinos y sin necesidad de asistencia por parte del Estado.

Mención aparte merece el Servicio de Retiros y Pensiones de las FF.AA. que fue vaciada de recursos en el primer gobierno de Sanguinetti, que tanto se le menciona y hoy podría ser solvente. ¿Datos olvidados?

El resto de las cajas o servicios, requieren de una asistencia financiera millonaria del Estado, para poder hacer frente cada mes, a las obligaciones de pagar sus prestaciones.

Para que se entienda amigo lector, todos los cientos de miles de jubilados y pensionistas que cobran sus retribuciones a través de la entidad que se las abona, reciben mensualmente millones de pesos del estado, para completar ese pago porque no les alcanza el dinero.

De paso comentamos, la cantidad de prestaciones que el mismo BPS brinda, dentro de las cuales, una cantidad no han tenido el aporte correspondiente, como las pensiones reparatorias a los terroristas, una afrenta al sentido común y la justicia. 

Y como no hay magia en la economía, tanto doméstica, como en la de un país, esos dineros son producidos por los diferentes impuestos que pagamos, en una especie de espiral perversa. Dijera el premio Nóbel de economía Milton Friedman, “no hay almuerzos gratis”.

Esta tendencia uruguaya al aumento del déficit se agrava, en función de un aumento notorio en las expectativas de vida de los seres humanos, Uruguay no escapa a esto y se comporta como un país desarrollado en cuanto a la tasa de sobrevida, pero no así en las bases de aportantes y volumen de aportes.

Por lo tanto, ante un aumento en este sentido, la consecuencia es que los sistemas de previsión social se vean comprometidos a mantener esas obligaciones de pago durante mucho más tiempo que en décadas anteriores.

Pero aquí no termina el problema, ya que otro muy significativo también se nos instala en nuestras puertas.

Y es que, la tasa de natalidad, o sea los nacimientos que hay año tras año, vienen en una caída paulatina y continua, lo que pone en riesgo todo el sistema.

Algunas proyecciones para los próximos años, que los demógrafos anuncian, dan cuenta de una disminución en nuestra población en términos alarmantes y que podría ser en el entorno de un millón menos de habitantes, hacia 2100.

No podemos dejar de mencionar, los cambios a velocidad de vértigo que se producen en toda la economía, cuando las innovaciones tecnológicas en todos los campos van suplantando puestos de trabajo ocupados por personas.

Un ejemplo simple, ilustra lo que queremos decir, bastando solo con ir a un supermercado y ver cómo han aparecido cajas donde con un lector del código de barra de los productos y nuestra tarjeta de débito o crédito, alcanza para finalizar la compra y el pago. El cajero persona es un puesto en vías de desaparecer.

Los puestos de trabajo con poca calificación se hacen escasos, las personas aportantes disminuyen respecto a sus predecesores, el sistema es ineficiente y excede sus funciones, las leyes amparan a los ya jubilados, la expectativa de vida aumenta, el coctel resulta explosivo.

Si agregamos, que nuestro sistema educativo expulsa casi setenta de cada cien estudiantes que ingresan, las perspectivas son, por lo menos preocupantes.

Por ende, un puesto menos de trabajo, aunque podamos especular con que otros seguramente se puedan generar, aumentan el entorno negativo al que nos enfrentamos como país.

El 9 de abril de 2022 escribimos un artículo aquí mismo, titulado “El próximo plebiscito”, donde dábamos cuenta que con un inminente proyecto que aumentara la edad de retiro a 65 años, sería el motivo principal para que el Frente y sus organizaciones satélites, se lanzaran en otra aventura de trancar al gobierno buscando derogar la ley.

Pues bien, ya lo vienen anunciando, ante la posible aprobación del proyecto de reforma de la Seguridad Social como está planteado actualmente, para lo que vienen preparando el terreno con paros que tienen como fin estar en contra de la reforma, instalando en la cabeza de la gente lo negativo de ésta.

Con Fernando Pereira como presidente de la coalición de izquierda, tenemos segura una radicalización política por parte de esa fuerza, buscando como debilitar y desgastar al gobierno, cosa que es más que comprobada y obvia, siendo la estrategia de quienes dirigen en el frente con el binomio Partido Comunista – MPP.

El proyecto presenta un elemento más a considerar, que es el que se tomen los últimos 25 años de trabajo, sobre un mínimo de treinta, para hacer el cálculo de cuanto se genera como haber jubilatorio.

Por un simple razonamiento, la mayoría de las personas que trabajan o han trabajado, al tomar un periodo de tiempo tan extenso abarcará sin dudas, aquella parte de la actividad laboral más cercana al comienzo de esta, lo que seguramente también coincidirá con los momentos que ganábamos menos.

Una pequeña o no tan pequeña carrera laboral, mayoritariamente dirá que en la medida de nuestra antigüedad y de los ascensos logrados, mejorará nuestro ingreso coincidiendo con los años cercanos al momento del retiro.

El último intento de derogar una ley ocurrió en ocasión de la discusión dada sobre la LUC, donde la izquierda se valió de cualquier argumento mentiroso, medias verdades y, sobre todo, infundir temores sobre lo desconocido, al anunciar tantas catástrofes si esto se aprobaba.

Una ley que no tenía, en definitiva, una incidencia directa sobre las personas, a diferencia de esta que toca y se refiere al futuro de cada uno de nosotros, lo que siempre entra en el terreno de lo misterioso y desconocido, provocando una lógica incertidumbre.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, podemos deducir la campaña que desplegaría la izquierda con este tema tan sensible, si no se logra modificar estos puntos débiles que la reforma deja expuestos. Ahora hay treinta días más para discutir estos asuntos.

Sería muy fácil generar temor, dudas, intrigas sobre los verdaderos propósitos de la reforma, si lo que nos dicen es, que se nos propone trabajar más y cobrar menos, en argumentos que amplificará mil veces la izquierda.

Todo lo anterior, es justamente lo que el senador Manini viene advirtiendo en cada entrevista que le hacen y seguramente es lo que está tratando de alertar a sus colegas de la Coalición.

Otro punto de discrepancia radica en donde pueden invertir las AFAPS el dinero de sus ahorristas, cuando el proyecto promueve las inversiones en el extranjero.

Con sentido común, Manini dice, que inviertan ese dinero en el país, cuando hay tantos proyectos que requieren de endeudamiento para llevarlos a cabo, que se utilicen esos dineros aquí. La presión de los demás partidos de la coalición es contraria. No entendemos las razones.

En un mundo inestable, donde vemos sacudirse a entidades bancarias tan fuertes, no parece desacertado tener en cuenta este punto que plantea Cabildo Abierto.

La soberbia política de algunos pone el tablero en una encrucijada que parece no fácil de resolver, cuando no se quiere escuchar y atender la visión del socio que tiene la capacidad de ver un poco más allá del resto.

Manini viene de otra dimensión, que considera, como lo viene proponiendo una y otra vez, una visión de país a largo plazo con políticas de carácter nacional, con estrategias de estado a mediano y largo plazo.

Se ha expedido sobre el problema de la baja natalidad y su impacto demográfico, asunto que no está en el radar de la mayoría de los dirigentes y es parte del problema de la seguridad social como ya se vio.

La mediocridad de algunos, pretenden hacer creer que Manini quiere negociar esto, a cambio de que se le voten algunos proyectos que son importantes para Cabildo Abierto, como el caso de los deudores en el clearing, de la prisión domiciliaria para mayores de 65 años o la reparación de las víctimas del terrorismo, como algunos casos más.

Elucubrar esto, es de una perversidad mayor, ya que sería como estar mendigando y suplicando por algo que no debería generar un segundo de duda.

Claro, pero no debemos olvidar, que, en aquella convocatoria del Obelisco en 1983, el sistema político en su mayoría nos hizo saber que los terroristas presos, estaban en función de sus ideas, injustamente detenidos, cosa que se comprobó al volver a la normalidad democrática, cuando votaron una amnistía general e irrestricta para aquellos terroristas, sin cuestionar nada y olvidando todo.

Así les fueron restituidos los grados a los militares traidores, los que colaboraron con el MLN y el PCU.

O las pensiones de sesenta mil pesos, hereditarias, sin que hayan aportado y habiendo trabajado como asesinos y ladrones, solamente, muchas veces.

Y agrego, para que quede claro, los responsables del quiebre institucional, del que todos han cortado leña para su estufa, tiene como verdaderos responsables al sistema político, mezquino y egoísta, que abonó el camino para ese quiebre, por acción y omisión, ya que mencionamos este asunto.

Sin embargo, a quienes fueron llamados para combatir legalmente a estos iluminados que cometieron todas las fechorías posibles, todas las trabas, demoras, dilataciones, para simplemente, evitar cumplir la voluntad del pueblo dos veces manifestada.

Los servidores que cumplieron su deber mueren condenados ante la opinión pública y en la cárcel, sin condena jurídica.

Vimos al actual Ministro de Defensa con la Constitución en la mano, gritar en el parlamento, siendo legislador, que estaba dispuesto a defenderla contra la violación llevada a cabo por el frente amplio cuando votó una ley inconstitucional, para dejar sin efecto la ley de caducidad.

Hoy, nos dice que la justicia es un poder independiente, chau discurso, chau convicciones, chau palabra, bienvenida la demagogia.

Tampoco les importan los miles de deudores, cuando blancos y frenteamplistas votaron en contra de la ley que pretendía tratar este asunto.

De la ley de reparación de las víctimas del terrorismo, hemos tenido que esperar cincuenta años para que discutan y aprueben a regañadientes algo de estricta justicia, que comprende a setenta personas.

No pasó lo mismo cuando se votaron reparaciones millonarias por más de cuatrocientos millones de dólares a quienes atentaron contra el país, número que debemos contar en miles y cuya cuantía crece permanentemente.

La justicia no parece estar siendo ecuánime al considerar estas situaciones, porque de un lado hay un poderoso lobby con cuantiosos recursos, con la complicidad de los cultores de lo “políticamente correcto” y del otro lado un puñado de ciudadanos indefensos y olvidados, que para buena parte del sistema político está en la categoría “desechable”.

Para finalizar, el senador Manini, hace mención, de cuál es el apuro en votar esto ahora o en un mes, cuando la ley entraría en su mayor aplicación recién en el año 2033.

Dentro de varias consideraciones mencionadas por el senador Manini, una acapara la atención a poder responder. ¿Qué intereses se están tocando para que todo sea tan cuestionado?

Parece de toda lógica considerar esto, analizar los argumentos del senador Manini tratando de ver con una mirada larga, como se deben considerar los temas del país.

Así que debemos esperar que se conjugue correctamente el título de esta nota, ¿con un “’quien reforma?”, aguardando lo hagan con sabiduría, por nuestro país.

4 COMENTARIOS

  1. Todo se reforma menos el sistema político. Para un país de tres millones de habitantes: ¿necesita un poder legislativo bicameral con 130 curules, necesita de 19 intendencias para el tamaño de un pañuelo con terreno «suave y ondulado», la enorme cantidad de ministerios(cada uno de los gobiernos aumenta uno), cargos de confianza por doquier, etc., etc.?

    • Gracias don Roque. Ese es un serio problema de un estado crecido en función de cargos. Una de las tantas razones de lo caro que somos, cuando el estado está sediento de recursos para poder solventar los gastos en salarios y funcionamiento.

  2. ..el Estado se satura…los pasivos crecen los activos decaen….no soy economista pero si tengo una bolsa de 3 caramelos y tengo 7 niños….seguro el resultado da negativo….
    Abrazo y agradecido saludo al escritor.

    • Muchas gracias Claudia. Tal cual, esa es la simple razón bien ejemplificada, de porque las cuentas no dan. Ese es el gran tema a resolver.
      Cordial saludo

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