CONFERENCIA DE LA TRICONTINENTAL LLEVADA A CABO EN LA HABANA, CUBA, POR LOS MOVIMIENTOS MARXISTAS DE ÁFRICA, ASIA Y AMÉRICA LATINA (OSPAAL) Fecha: 3 al 15 de Enero de 1966

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EL PASADO RECIENTE CONTADO POR LOS MEDIOS DE PRENSA DE LA ÉPOCA (16)

Fecha: 4 de Enero de 1966 – Diario “El Popular” – Pag.10

ACTO CONCRETO DE SOLIDARIDAD DE LOS PUEBLOS DE TRES CONTINENTES.

Escribe Luis Pedro Bonavita Presidente de la Delegación Uruguaya a la Tricontinental.

BONAVITA: “Lo que hemos visto es cómo el extraordinario hecho internacional de la Conferencia Tricontinental se proyecta sobre nuestra problemática nacional”.

En la izquierda nacional uruguaya, a través del frente izquierda de Liberación, la convocatoria para la Conferencia tricontinental a realizarse en La Habana en el correr de la primera semana de enero, encontró desde el primer momento, la más calurosa acogida.

Nuestro problema nacional, el problema nacional de la izquierda uruguaya, que dicho sea de paso, le vamos dando solución, es el de alinear en un mismo frente de lucha a todos los sectores progresistas del país, que ya están alineados por sus infortunios y por sus padecimientos, de que sus dos grandes enemigos estrechamente aliados el imperialismo y el latifundio, los hacen víctimas. Así pues, nuestra tarea hoy, es la de aglutinar las fuerzas populares para oponer a una derecha unida, a una oligarquía imperialista, financiera y latifundista, unidas, una izquierda unida, todos los sectores progresistas unidos, es decir, la unidad popular, la unidad del pueblo. Puesto que somos los más y los que tenemos razón, la unidad nos dará la fuerza con que venceremos. No se trata de una simple concepción de nuestras perspectivas, ni de una estrategia simplemente teórica. A esta altura, la unidad popular es una realidad que se enriquece día a día con nuevos aportes, y una fuerza tendida en luchas duras y en pleno desarrollo. Por ese camino avanzamos y no nos detendremos hasta ganar la meta de nuestra liberación.

Los uruguayos tenemos noción de nuestra modestia en el plano internacional y un sentido de las proporciones tan vigorosas como el orgullo de nuestra visión y la visión de nuestros destinos, todos ellos sostenidos en un entrañable amor a la patria.

Con esto queremos decir que al acoger la convocatoria para la Conferencia Tricontinental de La Habana, no es que estamos pensando en la extensión de nuestra limitada experiencia nacional al plano internacional. Por el contrario, lo que hemos visto es como el extraordinario hecho internacional de la Conferencia se proyecta sobre nuestra problemática nacional. La unidad de los pueblos en cada país, para realizar la unidad de los pueblos de todos los países. La unidad en la lucha por su liberación. Esto pudo ser hace un siglo la proclama dictada a la luz del desentrañamiento genial de las leyes de la historia. Pudo ser a lo largo del tiempo, hasta el planteo lírico del poeta, de la paz universal: si los soldados en guerra quisieran darse la mano, podrían formar un puente alrededor de la tierra. No es la oportunidad de escrutar en las etapas cumplidas a través de una lucha que día a día y año tras año ha estado aportando la prueba palmaria de que el motor de la historia no se detiene. La reacción ya apunta contra el gran encuentro de los pueblos de tres continentes que tendrá lugar en la Cuba luminosa y heroica. ¿Qué tienen que hacer en común los pueblos de tres continentes, tan distantes y casi desconocidos entre sí? Si fuera cierto que no nos conocemos, pues lo primero, común a todos, será la obligación de conocernos.

Suponemos que nadie, fuera del Imperialismo, habrá de preguntarse que necesidad tienen de conocerse los pueblos. Por eso solo la Conferencia Tricontinental de La Habana ya será importante. Pues no es esto sólo. Los pueblos no liberados de Asia, África y América Latina tienen un enemigo común: el imperialismo; padecen un mal común: el subdesarrollo que apareja para inmensos sectores populares la miseria y la ignorancia. Y sí el imperialismo y el colonialismo les han impuesto esa comunidad de desgracias que caen por igual sobre todos, sin distinción de razas, ni de coloración de la piel, y sin preocupaciones geográficas. ¿por qué esos pueblos habían de detenerse ante semejantes preocupaciones para oponer a ese ignominioso frente unido del imperialismo, del colonialismo, de la explotación y de la humillación, el frente unido de la dignidad, de la lucha por la liberación?

En la vida interna de cada país, la desunión de las masas explotadas, el aislamiento, solo favorece a las clases explotadoras. En el ámbito internacional el aislamiento y la desunión de los pueblos solo favorece al imperialismo y al colonialismo, a las fuerzas de la agresión, de la dominación y del vasallaje. Por eso la conferencia Tricontinental de La Habana a de ser algo más que un mero encuentro amistoso. Esta será, o más bien dicho, es, un acto concreto de solidaridad de los pueblos de los tres continentes que encontrará las formas orgánicas que aseguren su continuidad y su eficiencia.

Es natural que en cada uno de nuestros continentes y más particularmente en cada una de nuestras naciones, las condiciones no sean las mismas que en las demás, que los problemas sean diversos, que las etapas de la lucha se gradúen y se adapten a las peculiaridades y a las circunstancias propias de cada uno. Pero la pluralidad de situaciones no debe limitar en modo alguno a la solidaridad en el esfuerzo de todos para resolver el problema propio. Por el contrario, el esfuerzo mancomunado ayudará a resolver la situación propia. En el crisol del internacionalismo no se pierden si no que se depuran las más entrañables esencias nacionales, tanto más cuanto más auténticas sean esas esencias. Solo las fuerzas opresoras del imperialismo se empeñan en levantar barreras entre los pueblos, en que el hombre renuncie a las ventajas de vivir en el planeta, según lo expresar el pensador uruguayo Carlos Vaz Ferreira. Por eso apelan a la agresión y a la guerra, son los enemigos naturales de la liberación de los pueblos y de la paz. Paz y liberación que son una misma cosa. De antiguo se han erguido esos conceptos en nuestra américa Latina. Nuestro José Artigas lo anunció en la frase que sigue siendo nuestro lema: Con Libertad, no ofendo ni temo. Y medio siglo después el gran indio mexicano Benito Juarez: Entre los hombres, como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz.

Todas las fuerzas del mundo amantes de la paz, son amantes de la liberación de los pueblos. Y por ello estarán representadas en la conferencia Tricontinental, reiterando su bien probada solidaridad en una empresa que concierne a la dignidad humana.

Y vaya si merece Cuba: la heroica, la gloriosa isla erguida sobre el dolor y la sangre de un tremendo martirologio, en la realidad de una revolución imperecedera, ser sede en los días del 7o. aniversario de su enorme hazaña, del mayor dignísimo, de este trascendental encuentro de pueblos, de esperanzas y afanes.

Fecha: 8 de Enero de 1966 – Diario “El Popular” – Pág. 10

URUGUAY OCUPA LA SECRETARÍA DE LA COMISIÓN POLÍTICA.

CUBA: UN SOLO ORGANISMO Y PRESIDIDO POR VIETNAM.

VIBRANTE INTERVENCIÓN DEL CAPITÁN CIENFUEGOS EN LA PLENARIA

La Revolución es posible * El ejemplo de Cuba * Favorable situación para la liberación * la sede de la organización a crear puede ser en El Cairo * Larga lista de los pueblos en lucha * El casi seguro asesinato de Ben Barka * Unidad y  revolución * Esta gran humanidad ha dicho basta, y ha echado a andar

La Habana, 7 (PL).- A continuación el texto del discurso pronunciado en la sesión plenaria de esta tarde por el capitán Osmani Cienfuegos, jefe de la delegación cubana en la primera conferencia de solidaridad de los pueblos de Asia, África y América Latina:

La delegación cubana saluda a todos los combatientes antiimperialistas que integran esta conferencia como representantes genuinos de los pueblos hermanos de África, Asia y América Latina, y compañeros en la lucha por alcanzar un destino mejor para la humanidad.

Como afirmara en la sesión inaugural el presidente Dorticós, para el pueblo cubano ha constituido un señalado honor que haya sido escogida nuestra patria como sede de esta trascendental acontecimiento.

La presencia de ustedes durante la conmemoración del séptimo aniversario de la revolución cubana será un recuerdo agradable que conservara nuestro pueblo por haber compartido esa jornada de júbilo a las mismas puertas del enemigo común, el imperialismo yanqui, junto a luchadores de los tres continentes que más duramente han sido golpeados por los crímenes y la codicia de los colonialistas y los neocolonialistas.

* COMBATE SIN CUARTEL CONTRA EL IMPERIALISMO

Sabemos que es nuestro deber aprovechar esta ocasión histórica para extraer la mayor experiencia y las más efectivas conclusiones en relación con los objetivos que perseguimos: la lucha por la liberación nacional, el combate sin cuartel contra el imperialismo.

La tarea realizada por nuestro partido en la organización de la conferencia, tenía por meta facilitar las condiciones necesarias para que de esta reunión surgiera con mas fuerza, vigor y experiencia, la lucha liberadora de los pueblos de los tres continentes, el combate abierto al imperialismo yanqui y a todo el sistema de explotación imperialista, colonialista y neocolonialista.

La línea revolucionaria de Cuba está suficientemente expuesta en el desarrollo de su política, desde los inicios mismos de la revolución.

* LAS DECLARACIONES DE LA HABANA

Esa línea revolucionaria se ha expresado en la Primera y Segunda Declaración de la Habana, que constituyen documentos programáticos irrenunciables de nuestro pueblo.

En la Segunda Declaración de La Habana se afirma: “Lo que Cuba puede dar a los pueblos -y ha dado ya- es un ejemplo. ¿Y qué enseña la Revolución cubana? Que la revolución es posible, que los pueblos pueden hacerla, que en el mundo contemporáneo no hay fuerzas capaces de impedir el movimiento de liberación de los pueblos”.

La revolución es posible porque viene impuesta por las condiciones miserables de vida en que viven nuestros pueblos. La vergonzosa explotación imperialista y colonialista ha creado condiciones suficientes en los tres continentes para el desarrollo del movimiento de liberación y la rebeldía popular.

Bastaría analizar las condiciones de la explotación imperialista, colonial y neocolonial y el nivel de vida de nuestros pueblos, para percatarse de que existen sobradas condiciones para la rebeldía, para la revolución.

Hasta ahora no ha habido en solo pueblo liberado que haya conquistado esa liberación si no es a través de la revolución. Se dice que la experiencia enseña, y así es en efecto. La experiencia que esta Conferencia debe recoger es la de los pueblos triunfadores, la de los pueblos que han alcanzado la victoria; la de los pueblos, que como el de Viet Nam hoy, demuestran que a la acción heroica y a la decisión inquebrantable de obtener la independencia y la liberación, nada puede oponerse con éxito perdurable.

No puede señalarse un solo ejemplo en contrario.

FAVORABLE SITUACION PARA LA LIBERACION

Tratándose de las condiciones concretas de los países subdesarrollados aplicadas a las realidades sociales y económicas y a las tácticas de lucha hay que proclamar como un hecho incontrovertible que nuestros pueblos se encuentran en una situación favorable en el camino de su independencia. La II Declaración de La Habana, permítasenos citarla otra vez, nos ofrece un análisis realista al respecto cuando expresa lo siguiente:

“Los ejércitos, estructurados y equipados para la guerra convencional, que son la fuerza en que se sustenta el poder de las clases explotadoras, cuando tienen que enfrentarse a la lucha irregular de los campesinos en el escenario natural de estos, resultan absolutamente impotentes; pierden diez hombres por cada combatiente revolucionario que cae, y la desmoralización cunde rápidamente en ellos al tener que enfrentarse a un enemigo invisible e invencible que no le ofrece ocasión de lucir sus tácticas de academia y sus fanfarrias de guerra, de las que tanto alarde hacen para reprimir a los obreros y a los estudiantes en las ciudades”. Muchas son las áreas, los temas que debe abordar nuestra Conferencia.

LA ORGANIZACIÓN TRICONTINENTAL

Uno de los problemas que más interesa a la Conferencia es la idea de crear la Organización Tricontinental que impulse la solidaridad de los pueblos de Asia, África y América latina. Acerca de la forma práctica de llegar a este objetivo se debaten diversos criterios.

Cualquiera que sea la solución debemos llegar a ella después de una amplia y profunda discusión en que todos los criterios sean estudiados detenidamente. Además, la solución deberá responder a los intereses del movimiento de liberación de los pueblos. Sólo a estas razones debe responder y no a otros intereses.

Es necesario plantearnos qué tipo de organización queremos y para qué la queremos.

Es preciso que sea una organización de pueblos combatientes, que tenga la suficiente agilidad y capacidad de ejecución como para ayudar a los pueblos de los tres continentes en el desarrollo del movimiento de liberación nacional y de la lucha antiimperialista. A la solidaridad hay que darle un contenido activo, dinámico y militante.

La organización en su forma y contenido debe responder a ese objetivo.

UN SOLO ORGANISMO PRESIDIDO POR VIET NAM

Hay algunos criterios sobre el mantenimiento de la organización de solidaridad afroasiática; con la creación paralelamente de un organismo tricontinental, cuya sede -según algunas delegaciones- pudiera ser La Habana. La elección de Cuba como sede constituiría para nosotros un incuestionable honor, pero nuestra posición no está condicionada por ninguna aspiración de tipo nacional que pueda constituir un obstáculo. Si la Conferencia decidiera establecer un solo organismo sumando los esfuerzos antiimperialistas de Asia, África y América Latina, con sede en El Cairo, Cuba apoyaría esa decisión, condicionando en este caso su voto, y esto sí es una cuestión que nos interesa fundamentalmente: que la Presidencia recaiga en un representante del pueblo vietnamita, por ser este país donde se centra hoy en su forma más feroz, criminal e inhumana la agresión imperialista y alrededor del cual debe por tanto también centrarse la solidaridad y la voluntad de lucha de los pueblos de los 3 continentes y del mundo entero y además como expresión del carácter y de la tónica que anima esta Conferencia.

LOS PUEBLOS EN LUCHA

Es larga ya la lista de los pueblos que luchan con las armas contra una u otra forma de opresión imperialista, colonialista, neocolonialista y racista, encabezada por el heroico pueblo de Viet Nam, que inspira nuestra más decidida solidaridad: Santo Domingo, Laos, Venezuela, las colonias portuguesas de Guinea y Cabo Verde, Angola y Mozambique, el Congo (Leopoldville) Guatemala, Perú y Colombia.

Reclaman cada vez con más ardor sus derechos las mayorías oprimidas y virtualmente esclavizadas de Rhodesia y África del Sur. Crece el movimiento de los negros en Estados Unidos por su dignidad de hombres. No desmaya el pequeño y admirable pueblo de puerto Rico por preservar su nacionalidad latina y poder incorporarse como país libre e independiente a los pueblos verdaderamente hermanos de este continente.

Advierte Cambodia su decisión de luchar contra los agresores, si el imperialismo extiende la guerra a su territorio.

Demandan los árabes de Palestina la restitución de sus derechos usurpados.

Exige el pueblo panameño su soberanía sobre el territorio que le fuera arrebatado y paga con la sangre generosa de sus hijos tan justa aspiración. La Guayana Británica, Guadalupe, Martinica, no se resignan al status colonial que todavía existe vergonzosamente en sus territorios.

Como son tantos los pueblos que aún padecen el yugo colonialista, directa e indirectamente ejercidos, esta lista de los pueblos que luchan, reclaman, exigen, combaten, crece y crecerá hasta el día en que con la ayuda de todos los pueblos revolucionarios del mundo se pueda llamar a este planeta territorio libre del imperialismo.

Para que ese día llegue, todos los pueblos debemos luchar y todos debemos tratar de ser los primeros en la solidaridad y el esfuerzo. Esa es la aspiración y el propósito de nuestra patria y de nuestro pueblo.

CASI SEGURO ASESINATO DE BEN BARKA

En este momento en que se lleva a efecto, con todo éxito y resonancia esta Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina debemos expresar todos, nuestra más severa condenación por el secuestro en parís y casi seguro asesinato del Presidente del Comité Preparatorio, El Mahhi Ben Barka, una de las figuras descollantes de la lucha de liberación nacional en África, Es obvio que este hecho abominable fue urdido y perpetrado por agentes del imperialismo y la reacción, interesada por igual en entorpecer esta jornada de solidaridad antiimperialista y revolucionaria.

UNIDAD Y REVOLUCIÓN

Los caminos de la unidad del pueblo son los caminos de la revolución. No hay unidad popular verdadera sin revolución. ¿Cómo alcanzar esa unidad? Sólo hay una forma: haciendo la revolución. ¿Cómo hacer la revolución? Tenemos que plantearnos un objetivo inmediato, elaborar una táctica y una estrategia para alcanzar ese objetivo, incorporar al mayor número de fuerzas para alcanzar ese objetivo. Lo importante es que ese objetivo esté claro y responda a los fines estratégicos de la revolución. Lo importante es que la táctica desencadene y desarrolle la acción y la unidad del pueblo y sea eficaz en la lucha contra el enemigo.

Esta es, compañeros delegados, la experiencia de nuestra propia revolución, aprendida en la lucha y avalada por el triunfo y por la monolítica unidad del pueblo cubano. Ese ejemplo lo ofrecen todas las revoluciones victoriosas.

UNA FUERZA IMPORTANTE

Hoy todos los pueblos tienen un objetivo muy claro: la defensa del principio de soberanía nacional, de autodeterminación de los estados, el derecho de los pueblos a hacer la revolución, la ayuda a sus pueblos con todos los medios a nuestro alcance.

La humanidad progresista tiene hoy en sus manos una fuerza descomunal, que unida alrededor de esos objetivos, paso a paso, vencerá al imperialismo y lo derrotará.

Aunque estén creadas las condiciones para el triunfo de la revolución, esta no se engendra de manera espontánea. El deber de los revolucionarios es fundamental, y ese deber lo cumple en la acción, en el combate, en la lucha abierta contra el imperialismo, las oligarquías nacionales, el colonialismo, el neocolonialismo, el feudalismo y el latifundismo.

La delegación de Cuba participa de los trabajos de la Conferencia con el convencimiento pleno de que no se defraudará a los millones de seres humanos de nuestros tres continentes que después de siglos de sufrir los crímenes más abominables, la más cruda e injusta explotación de su trabajo, soportar las más dolorosas ofensas a su dignidad están dispuestos irrenunciablemente a conquistar para siempre su completa liberación.

“Esta gran humanidad ha dicho ¡basta! Y ha echado a andar y su marcha de gigantes no se detendrá, hasta alcanzar su verdadera independencia”.

COMO SE INTEGRAN LAS COMISIONES

Tres subcomisiones trabajarán con la Comisión Política

LA HABANA, 7. (PL). – A las 3 de la tarde de hoy (hora local) comenzarán a sesionar las cuatro Comisiones de Trabajo de la Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina.

Las cuatro Comisiones integradas son:

1.- POLITICA, cuya presidencia ocupa la República Árabe Unida; la vicepresidencia corresponde a República Democrática de Vietnam y la Secretaría a Uruguay;

2.- ECONOMICA:  Presidente, Argelia, vicepresidencia, Brasil y Secretaría, Siria.

3.- SOCIAL Y CULTURAL:  Presidencia, Cambodia; vicepresidencia, Guinea Portuguesa y Secretaría, Colombia;

4.- ORGANIZACIÓN:  Presidencia, Guinea; vicepresidencia, Corea y Secretaría, Cuba

Se informó que la Comisión Política, que preside la RAU, trabajará con tres Sub Comisiones que son las siguientes:

A).- Sub Comisión de Asuntos candentes, Presidencia, República Dominicana; vicepresidencia, Japón y Secretaría, Zimbabwe (Rhodesia del Sur):

B).- Sub Comisión de Vietnam: Presidencia, Guatemala; vicepresidencia, Congo (Leopoldville) y Secretaría, Vietnam del Sur;

C).- Sub Comisión para el Colonialismo y Neocolonialismo; Presidencia, Congo (Brazzaville), vicepresidencia, Perú y Secretaría, Palestina.

Fecha: 10 de Enero de 1966 – Diario “El Popular” – Pág. 10

“BONAVITA: APROVECHAR TODA FORMA DE LUCHA”

LA HABANA, 9. – En su intervención en la sesión plenaria de la Conferencia Tricontinental, el presidente de la delegación uruguaya Luis P. Bonavita -quien es también presidente del Frente Izquierda de Liberación de su país- manifestó que en la lucha contra el imperialismo es necesario aprovechar todas las formas que los pueblos crean convenientes para liberarse de su enemigo principal. Y que cada pueblo adopta la forma de lucha que considere más apropiada para lograr sus fines de liberación.

La delegación del Uruguay desempeña por otra parte, la secretaría de la Comisión Política de la Conferencia Tricontinental que, como es sabido, finalizará mañana.

Fecha: 16 de Enero de 1966 – Diario “El Popular” – en Portada

SE APROBÓ LA RESOLUCIÓN FINAL Y SE CREÓ EL ORGANISMO PERMANENTE DE LA TRICONTINENTAL”

Cuba fue designada sede hasta 1968, en que una nueva reunión de las fuerzas liberadoras de Asia, África y América Latina se efectuará en el Cairo * Se estrecharon los vínculos de solidaridad con las fuerzas revolucionarias de 82 países * El imperialismo yanki, enemigo implacable de los pueblos del mundo * El derecho de los pueblos a oponer, a la violencia imperialista, la violencia revolucionaria * El socialismo, ejemplo y ayuda a los pueblos oprimidos * Son necesarias las transformaciones de estructura * El derecho de los pueblos a recurrir a todas las formas de lucha que sean necesarias, incluyendo la lucha armada * La fusión de las tres corrientes revolucionarias mundiales * Esta gran humanidad ha dicho ¡Basta! Y ha echado a andar. (texto completo en Página 10).

Fecha: 16 de Enero de 1966 – Diario “El Popular” – Pág. 10

EL DERECHO A LA LIBERACION POLITICA

Los pueblos de Asia, África y América Latina luchan por vencer a las clases reaccionarias nativas que, sometidas a los intereses extranjeros, la ayudan a sostener el sistema de opresión y explotación neocononial. En esta lucha las clases reaccionarias oponen feroz resistencia y no se dejarán fácilmente arrebatar el poder con el que explotan y oprimen a los pueblos. La lucha revolucionaria y patriótica de cada pueblo es un aporte a la liberación de los otros países.

La Conferencia proclama el derecho de los pueblos a obtener su liberación política, económica y social por las vías que estimen necesarias, incluyendo la lucha armada; para conseguir tal objetivo.

El imperialismo y las clases reaccionarias de todos los países se enfrentan al movimiento de liberación de los pueblos empleando todos los recursos militares, políticos y seudo-jurídicos que tienen a su alcance. Se sitúan al margen de los compromisos internacionales. Pretenden disfrazar sus crímenes inventando todo tipo de argumentos falaces para violentar el principio de autodeterminación y soberanía nacional y el derecho de los pueblos a hacer los cambios revolucionarios en sus estructuras económicas y sociales.- Emplean para sus fechorías todo género de crímenes y atropellos:

La subversión, la infiltración de espías y agentes saboteadores: La introducción de elementos criminales y la agresión directa para ahogar las justas aspiraciones de los pueblos; utilizan la violencia; emplean sus fuerzas armadas para los objetivos que se proponen.

(Copia fiel de los originales)

Fuente: www.pasadoreciente.com “Museo de la Memoria del Pasado Reciente”.

Nota de la Próxima Semana:  ASALTAN EL BANCO LA CAJA OBRERA, SUCURSAL BELLA VISTA

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