LA CABRA SIEMPRE TIRA PARA EL MONTE. Por Marcelo Martín Olivera

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La frase de marras hace referencia a que es difícil vencer la querencia y al decir de Wilson Ferreira, la izquierda «parecería que se trata de un conglomerado político construido sobre la necesidad de desconfiar» (*).

Hoy en día esa fuerza política no puede ser más fiel a ambas afirmaciones, cada día se encuentra más lejos del ideal de ser un faro para la sociedad uruguaya, es menester recordar que en sus orígenes estaba compuesta por una élite intelectual que quería desmarcarse de los actos de los extremistas de finales de los 60, justamente los «herederos» de esos extremistas se hicieron carne en el movimiento, siendo fieles al miserable legado.

La izquierda lentamente se ha vuelto el lugar de encuentro para un montón de personajes ansiosos por un poco de poder. Era lo esperable luego de su remate político a cambio de unas pocas firmas para llevar adelante un referéndum contra una ley aprobada en el Palacio Legislativo y que ellos mismos votaron en muchos de los artículos posteriormente refrendados. Pero ese no es el tema de mi columna.

El tema ahora es Alejandro Astesiano y todo lo que gravita a su alrededor. Fue detenido a finales de septiembre de 2022 en el marco de una investigación que lo vinculaba con una banda de falsificación de pasaportes. El mercado al que apuntaba eran ciudadanos rusos, que sabiendo de la fiabilidad de nuestros documentos a nivel internacional, los usaban con distintos fines. En el esquema criminal participaban desde un gestor hasta un escribano y en el medio de todo, como un simple empleado más, antes mencionado.

Todo esto es gravísimo sabiendo la posición que ocupaba hasta ese momento, Jefe de la seguridad presidencial, nada más ni nada menos.

A esto se le tiene que sumar el bombardeo de relatos por parte de la izquierda vernácula, todas las semanas cualquier audio, procedente de filtraciones de la investigación, era una verdad revelada que desnudaba un esquema de corrupción en Presidencia de la República. Cada segundo de esos audios o cada letra de esos chats de WhatsApp era compartido con el uso de una alharaca pocas veces vista en la historia uruguaya.

Llegaron al extremo de meterse en la intimidad del Presidente al sembrar la duda de si le pertenecia conocer o no la ubicación de su ex esposa, a sabiendas de que es una persona públicamente expuesta. El colmo fue ver a las feministas, siempre atentas al relato, tratando de victimizar a la mujer cuando ELLAS hicieron de todo para venderla con la etiqueta de «la rubia paisajista de La Tahona».

Siempre pensamos que el chiquero tenía un límite, pero se les fueron cosas de las manos.

Especialmente se les fue un «detalle» sabido y consignado en la sentencia de, la banda de los pasaportes operaba en Uruguay desde el 2013, el ex Jefe fue «enrolado» en 2020 y todo se descubre en 2021. A todo esto, queda preguntarse ¿Qué hizo la izquierda en sus años de gobierno para descubrir todo este escándalo? La bomba explota en el gobierno actual, pero ahora toca desenredar la madeja hasta el origen, quizás por eso el primer caído es un ex Cónsul uruguayo en Rusia que fue funcionario durante las administraciones frentistas.

Además, hay que sumar otro «detalle», mientras la izquierda atentaba contra las instituciones democráticas con total desparpajo el ex Director de Convivencia y Seguridad Ciudadana del Ministerio del Interior, Gustavo Leal, concurría a visitar a los padres de Astesiano en el Chuy. Recordemos que estuvo en ese cargo entre 2012 y 2020, la banda, reitero, operaba desde 2013. O sea, estuvo que todo el esquema estuvo funcionando bajo sus narices cuando era una autoridad del Ministerio del interior, lo cual nos deja dos caminos posibles:

Si callaba por conocimiento, es cómplice.

Si callaba por ignorancia, es incompetente.

Pero lo peor de todo, en caso de que la izquierda hoy estuviera gobernando Leal podría ser nuestro Ministro del interior ya que se esperaba que fuese el heredero del legado del fallecido Ministro Bonomi.

Además, por si fuera poco, justo en el origen de la visita hay versiones encontradas, tan encontradas que Leal fue citado a fiscalía en calidad de testigo y salió en calidad de indagado. Hasta en las formas de entrar y salir de fiscalía hay cosas que llaman la atención, al entrar lo hizo de frente a la presa y prometiendo una conferencia que «iba a sorprender», al salir lo hace por una puerta trasera, tapándose con el saco y huyendo de las cámaras.

No hubo conferencia, pero quedamos todos sorprendidos, o mejor dicho confundidos.

Lo cierto es que por H o por B, la izquierda, en su tarea de buscarle un pelo al huevo de la derecha, le termina dando a estos toda una peluca con Astesiano. Nuevamente el tiro les sale por la culata, los deja en evidencia y demuestra que la frase título de la columna le queda a la perfección.

(*) Extraído del debate en el programa Prioridad. Año 1986. Disponible en Youtube.

1 COMENTARIO

  1. Excelente el título de la columna, excelente el desarrollo desde lo popular/histórico de la misma, excelente la acotación a los orígenes del FA y su distingo de estos que hay ahora, excelente manejo de la línea de tiempo.
    Este hombre lo vuelve a hacer y sin caer en el desagravio barato los deja desnudos.

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