LULA PRESIDENTE, GANÓ BOLSONARO. Por Nicolás Quintana

0
500

Lula será el nuevo Presidente del Brasil. El globalismo tenía dos objetivos político-electorales y los logró ambos: procurar las caídas de Donald Trump y de Jair Bolsonaro. La existencia en el poder de ambos fue un problema serio para la elite mundial, que hoy respira tranquila ante el prospecto de tener un presidiario liderando el Brasil y a un títere corrupto que atraviesa un cuadro senil en los Estados Unidos. Misión cumplida.

Si bien Lula regresa al poder, el ganador de la elección es Bolsonaro, y esto se vuelve muy evidente cuando uno empieza a analizar la elección punto por punto. Bolsonaro tiene la mayoría en la cámara de Senadores y en la Cámara de Diputados, vale decir, Lula es un Presidente sin mayorías. Este dato, en otro contexto, no sería un gran problema para Lula, después de todo, estuvo preso justamente por comprar voluntades en el congreso. Pero estos no son legisladores cualesquiera, son los legisladores del nuevo Partido de Bolsonaro. Son representantes de un movimiento que crece en Brasil y que está basado en valores inmutables. Con los legisladores corruptos de los partidos globalistas de la centro derechita cobarde, Lula se haría un festín de votos y solo le costaría dinero. Pero ahora está Bolsonaro en la cancha, la situación se hizo más complicada para la izquierda por más bien financiada que esté por parte del globalismo.

Asimismo, Bolsonaro conquistó más del 60% de las gobernaciones, creo las bases de un nuevo partido político que arrasó con los parásitos “bien pensantes” de las derechitas moderadas, ganó por goleada en movilización callejera y superó con creces todos los pronósticos de las encuestadoras (que jamás dijeron la verdad).

Pero lo más importante, hay Bolsonaro para rato, mientras Lula ya está agonizando. Bolsonaro ha dejado un movimiento social, cultural y político funcionando. Un movimiento que movilizó millones en las calles, recibió el apoyo de cantantes y hasta de futbolistas de elite como Neymar. Un movimiento que tiene candidato para rato, pero que además tiene futuro y relevo con figuras como la de Eduardo Bolsonaro.

Es atendible la reflexión de aquellos que dicen que hoy, en pleno siglo XXI, la línea que separa a la izquierda de la derecha se vuelve muy difusa. Y consecuentemente, es complicado delinear hoy en día qué es exactamente de izquierda y qué es de derecha. Sin embargo, esté análisis no es aplicable al movimiento que se creó en Brasil. Bolsonaro fue un Presidente de derecha, sin medias tintas y sin dudas. Y en la construcción de esa derecha, abandona el gobierno con todo el globalismo en contra, pero con la gente de su lado. Bolsonaro abandona el gobierno, pero se va ganando. Cualquiera puede ganar circunstancialmente, pero la gloria es para muy pocos, y Bolsonaro es uno de ellos.

En Uruguay aún está pendiente la construcción de esa derecha. Vamos pavimentando el camino del Frente Amplio al poder en 2024 entre tablas de surf, arengas a Boston River, choripanes mordidos que justo salen en la foto y cumpleaños de 15 cuyas fotos de forma increíble si filtran a los medios de comunicación. Ahora, si eso fuera todo, no sería tan grave. Pero todo esto se complementa con la ausencia total de auditorías, el crecimiento de la cantidad de prisioneros políticos injustamente detenidos en democracia, el avance del feminazismo con préstamos millonarios, la consolidación de la ideología de género para pudrir las mentes a nuestros niños, sexualizar sus vidas y mutilar sus cuerpos. En Uruguay aún seguimos en la espera de la construcción de una derecha que le ponga un freno a todo esto, con las agallas que le puso Bolsonaro.

Como envidio a este Brasil, que tiene a Lula de Presidente, pero en el que ganó Bolsonaro. Nos vemos pronto capitán, yo no sé dónde voy a estar, pero usted estará en la presidencia.

DEJA UNA RESPUESTA

Semanario ConTexto promueve el respeto entre las personas, y fomenta los valores Éticos y Morales de una buena convivencia. La redacción bloqueará los mensajes con palabras o expresiones ofensivas, denigrantes o insultantes. Por un Uruguay mejor. Gracias por tus comentarios

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí