Amenazas cercanas (en el País de Obdulio)

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Por Daniel García

Montevideo, 21 de Junio de 2021.

Todos sabemos cómo finalizó el gobierno del Presidente Macri en Argentina. Con una fuerte esperanza de cambios, luego de una funesta gestión de Cristina de Kirchner, aquellas esperanzas se vieron fuertemente truncadas.

Porque no hizo lo que la gente esperaba, porque no se animó al paso necesario para los cambios en la economía, reformas del Estado, etc.

Argentina tiene cerca de un 55% de la población que depende del Estado, de una u otra forma. Una maquinaria gigantesca debe proveer recursos para satisfacer esa demanda.

Buena parte de esa gente no contribuye prácticamente en nada, ya que son beneficiarios de múltiples planes de asistencia de las más variadas especies.

La deuda Argentina nunca dejó de crecer, refinanciaciones sobre otras, la cultura asaltada por las nuevas corrientes de género, inclusivas, que nos permiten ver hoy una vicegobernadora, que en un discurso agradece a los equipos y las ¿equipas? Una aberrante deformación, producida por este nuevo “Caballo de Troya” enquistado en nuestras culturas, en fin, sin palabras.

Macri no supo hacer lo que debía, en una tibia y pobre gestión, maniatado por querer ser políticamente correcto, y cuyos resultados negativos le hicieron morder el duro suelo.

Y como la política a veces es un misterio, a las próximas elecciones volvieron quienes habían saqueado el país, como todos sabemos y vimos.

Cruzando la Cordillera, como dice la canción, nos encontramos con Piñera, alguien que también prometía alcanzar una buena gestión, por ser propenso a la iniciativa privada y seguir desarrollando una economía ejemplo hace años en la región.

Pero como no es todo economía, hay un aspecto que estos líderes políticos olvidan, por su poca formación tal vez, por estar peor asesorados quizás, que es lo relativo a los asuntos extra políticos, relacionados con temas culturales, secuestrados hoy por la hegemonía cultural marxista, como hemos desarrollado en una nota anterior.

Hoy, es una guerra imperceptible que abarca el quehacer general de la sociedad, no queda ningún tema prácticamente fuera de su radar, como pocos lo estudian y la mayoría no lo detecta, es como el bombardero furtivo, que con su capacidad de evadir, te lanza sus misiles devastadores arrasando todo, sin que nadie descubra de dónde vino y como se fue.

Una pequeña chispa incendió la pradera, lo vimos todos, un ajuste insignificante en el precio de un transporte, motivó un desastre sin precedentes.

Quien podía pensar que esto pasaría en una sociedad casi ejemplo, por su desarrollo, sus índices de prosperidad, diversificación de actividades, etc.

Como es que existían estos grupos, que casi en una acción relámpago destruyeron bienes, saquearon, vandalizaron, incendiaron, cual hordas salvajes todo a su paso.

Hay un sub mundo que trabaja solapadamente, al que no le importan los resultados económicos, indicadores y mediciones, van por su Revolución, que se alimenta de resentimientos, odios y frustraciones, haciendo carne en todos aquellos que encuentran como canalizarlas o han sido copados ideológicamente.

¿En que terminó tal sacudón en Chile? En proponer una nueva Constitución, hecha a medida de quienes alentaron las revueltas, haciendo creer, por lo que la Revolución Cultural siembra, que los supuestos problemas de Chile, van a ser mágicamente resueltos por cambiar algunos artículos de la Constitución.

Chile, está siendo cómodamente puesto, en la cabeza del tobogán que lo lanzará al vacío sin freno, casi como aquel que con un revólver se pega un tiro en su propio pie y arriba lo festeja.

¿Parece excesivo este pronóstico?, bueno ojalá lo sea, pero lamentablemente las consecuencias no demorarán mucho en aparecer, tal vez los medios masivos, como ocurre habitualmente, oculten y tergiversen buena parte de lo que suceda, pero Chile ha dejado ya de ser la economía más pujante de Latinoamérica y se encamina a engrosar la fila con Cuba y Venezuela, de narco estados comunistas.

Hace poco, más al norte, vimos como Colombia ha sufrido casi un similar proceso, por el cual, sucedió básicamente lo mismo, saqueos, incendios y destrucciones sin sentido.

Ecuador ha sido probado también, no hablemos de Venezuela, ya que desde allí opera el conocido Foro de San Pablo verdadero gestor de todo el caos que se desarrolla, en convivencia con la narco guerrilla que aporta recursos millonarios.

Ahora Perú, cayendo en manos de un dirigente radical, casi nada, Maoísta el amigo, ya ni en China lo nombran a su numen inspirador. Castillo con su estrategia va por otros caminos en su afán de conquista, y tendrá buenos aliados.

Así que el panorama, como estamos percibiendo, por lo menos debería ser preocupante para nuestro país, que cuenta con conocidas fuerzas disolventes, con organizaciones que día a día aprovechan cualquier circunstancia para hacer su trabajo, hasta del tema salud en pandemia, quieren sacar rédito político.

El Presidente goza hasta ahora, de un fuerte apoyo de su gestión en general, la pandemia ha distraído como en el resto del mundo, los planes y objetivos más importantes de sus propuestas de gobierno y no sin enemigos solapados ha sabido hacer un gobierno para todos.

La oposición frentista y sindical no ha hecho su autocrítica, para evaluar porqué perdió el gobierno luego de 15 años. Sí, ha mencionado lo que le esperaba al nuevo gobierno, a través de connotados dirigentes que explícitamente se han expedido. Y lo han dicho sin vueltas, van a preparar a su gente para complicar, movilizando, protestando, hoy juntando firmas contra la LUC, etc.

Los movimientos aliados de la izquierda, como la Central Sindical, mueven sus conocidos mecanismos para ponerse al servicio de la causa, con paros distorsionantes de la actividad y que no logran absolutamente nada para sus teóricos destinatarios, los pobres y siempre invocados, así como olvidados trabajadores.

La pandemia en algún momento comenzará a ceder, la apertura será gradualmente más amplia, por lo que cabe esperar, que aquello que se anunció como objetivo, comenzará a sentirse con mayor intensidad.

Desearíamos equivocarnos, de verdad, pero hay movimientos y personas en nuestra sociedad que están pensando en otra cosa, Uruguay no es una isla a la que no alcance los planes de intervención y dominio que se elaboran en lugares y por gente que no les detiene nada.

La Revolución camina, tiene objetivos, métodos, avanza y retrocede según el momento, hoy dialoga, mañana vocifera, trata de controlar todo y para eso hasta conquista a quienes se supone están del otro lado, esa es una de sus mayores virtudes.

Hay amenazas en la Región, no deberíamos ser indiferentes, luego de lo que hemos visto, se trata de ser precavidos e inteligentes, en este caso, “los de afuera, no son de palo”

Daniel García

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