Artigas 1764 – 19 de junio – 2021

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Por Mario A. Menyou

Han pasado 257 años del nacimiento de nuestro Prócer, y la fecha no pasa desapercibida para el pueblo que lo erigió como su máximo héroe en la conformación de nuestra nacionalidad.

En su honor se han levantado monumentos, denominado plazas y calles, escrito himno y canciones, desarrollado una vasta bibliografía y actividades de diferentes órdenes; y la imaginación popular sigue creando periódicamente nuevas formas de exaltarlo. Como integrante del pueblo, entiendo que es un homenaje permanente merecido, para quién empeñó incontables esfuerzos en procurar nuestra emancipación de todo poder extranjero y la unión de lo que él consideraba su patria, todos los territorios del cono sur americano.

Su lugar de nacimiento, producto de investigaciones históricas, se determinó que fue en la ciudad de Montevideo, en el rancho propiedad de sus abuelos materno, donde moraban sus padres, ubicado en la intersección de las calles San Luis y San Benito (hoy denominadas Cerrito y Colón) en la entonces ciudad de San Felipe y Santiago.

. En este recinto, se desarrolló principalmente la crianza de Artigas en su niñez y adolescencia, intercalado con la concurrencia a los campos que su padre poseía en Sauce, departamento de Canelones. Su educación se desarrolló en el Convento San Bernardino de los Padres Franciscanos, ubicado en Montevideo.

De esa concurrencia periódica a los campos en Sauce y de su confirmación bautismal en la estanzuela de los Viana, cuando era niño, quizás surja la confusión de algunos historiadores, en las postrimerías del siglo XIX, que atribuyeron el nacimiento del Prócer en Sauce, en aquella época jurisdicción de la parroquia de Las Piedras, lo que en algunas publicaciones ha figurado como Artigas nacido en Las Piedras.

Pero, el dato confirmatorio que determina su nacimiento, lo demuestra la Partida de Bautismo expedida en la parroquia de Montevideo que lo declara como nacido esta ciudad

Nacido en uno u otro lugar, su natalicio desde hace muchos años no pasa desapercibido, y es en Sauce, a pesar del error de considerar su nacimiento allí, donde se le han tributado más y permanentemente honores.

Cabe historiar un poco sobre la casa natal de Artigas, tanto la adoptada por la creencia popular en Sauce, como la real en Montevideo.

Los predios que el padre de Artigas, Martín José, poseía en Sauce Solo (como se denominaba aquel paraje en la época), habían pertenecido a sus suegros Felipe Pascual y María Rodríguez Camejo, y recién comenzó a usufructuarlos a partir de 1775 e hizo construcciones que la constituyeron en habitables para una familia, otra causa por la que José Artigas no debió haber nacido allí. Fallecidos los padres del héroe, en 1836, estos campos son vendidos a don Vicente Ponce de León, quien los dona a la Iglesia Católica para que se construya una plaza para el incipiente poblado y una capilla para el culto.

Ya en el siglo XX, corriendo el año 1925 en que se conmemoraron los 100 años de la Independencia Nacional, la Iglesia dona el predio en que se había asentado la casa de los Artigas, para su reconstrucción. Esto se materializa en 1927 y a partir de allí, queda instaurada la casa de Artigas en ese lugar. Conste que, ya desde antes, en la tradición popular se había arraigado el nacimiento en ese poblado. Con el transcurrir del tiempo, se declarará el predio como Monumento Histórico Nacional (1975), se lo funda como Museo Histórico de Sauce (1984), para últimamente crear el Centro Cultural Casa de Artigas, que funciona allí desde el 11 de junio de 2014, inaugurado en el marco de los festejos por los 250 años del nacimiento del Prócer.

A diferencia de lo que acontecía en Sauce, en Montevideo, lugar confirmado del nacimiento, no solo, no se efectuaban homenajes en la Plaza Independencia, donde se erige majestuosa la estatua de Artigas, y donde se lo homenajea los 23 de setiembre, recordando su fallecimiento (aunque no siempre); el solar donde se ubicó su verdadera casa natal, se mantenía en ruinas, desconocido para los pobladores de la ciudad y el país.

Varios historiadores, en el convencimiento del nacimiento en Montevideo, trataron de localizar el lugar del mismo y entre otras investigaciones, lo más esclarecedor fue un escrito de Isidoro de María, en el año 1900, en el cual describe la ubicación y características de la casa de quien había sido su tío, aunque cuando él nació, de la casa solo quedaban ruinas.

Con el desarrollo de la ciudad, ese solar fue vendido y se realizaron construcciones en el, por lo que pasó a ser un edificio más de la llamada Ciudad Vieja y quedó solo en la preocupación de algunos historiadores y ciudadanos que conocían esta historia, el tratar que el Estado se hiciera cargo del edificio para hacer de este, un predio histórico, ya sea museo, reconstrucción de lo que se sabe de cómo fue el rancho en épocas de Artigas niño, pero hacer algo por el lugar donde vio la vida, se crio y educó quien, al decir de Carlos María Ramírez, se lo debe considerar como el “Precursor de la Nacionalidad Oriental”, aunque documentos oficiales del tiempo de sus exequias, lo consideraron como el “Fundador de la Nacionalidad Oriental”.

Si bien, desde 1960 existe una ley que determina como de interés público la expropiación de la finca existente en el solar donde nació Artigas, esto veremos demoró un poco en materializarse.

A pesar de los grandes festejos y homenajes que se realizaron en 1964 ante el bicentenario del nacimiento del Prócer, y de que el Poder Ejecutivo y Legislativo de la época dispusieran infinidad de acciones y creaciones con este motivo, gastando sumas muy considerables de dinero (desde luego que todas bien justificadas), no se tuvo en cuenta en ninguna de esas medidas, aportar fondos para la expropiación del inmueble que motiva estas referencias.

Como es habitual en nuestro país, pasaran años y años descansando en diferentes cajones los trámites expropiatorios de la casa natal del héroe, pero como dice un dicho muy internalizado en nuestro accionar, piano, piano de va a Lontano, y así, en 2019 se concretó la incorporación al Patrimonio Nacional del predio donde nació Artigas. Ya estamos en 2021 y aún no se ha hecho nada en la edificación, pero como dice un conocido locutor de radio y televisión, esa será otra historia.

Vemos, comparando las casas de Artigas, la gran diferencia entre la ficticia y la real, lo que es un reflejo de las dos patrias, la de la Capital y la del Interior. En una nació Artigas, en la otra vivió. A las dos las quiso, pero la historia y la actualidad nos muestra cómo fue correspondido por cada una.

Pero a pesar de diferencias, el país como un todo, a partir de la promulgación de la ley 9.942 del 20 de julio de 1940, en su artículo 28 establece:

 “Todo ciudadano natural o legal, está obligado a prestar juramento de fidelidad a la Bandera Nacional, en acto público y solemne.

   La Universidad y la Enseñanza Secundaria, así como todos los Institutos privados de enseñanza secundaria y profesional, dispondrán que en sus respectivos locales los alumnos presten ese juramento en idénticas condiciones.

   El Ministerio de Instrucción Pública y Previsión Social no expedirá títulos profesionales o técnicos sin que el interesado acredite en forma el cumplimiento de esa obligación”.

 Y, habiéndose optado por decreto 886/1940, instaurar la fecha 19 de junio de cada año, para que se realice tal acto, se materializa así, otro homenaje al natalicio del Héroe.

 Pero, y todo en la vida nos presenta un “pero”, sindicatos han cuestionado este acto como fascista y partidos políticos de izquierda, cuando han sido gobierno, también han cuestionado este acto y  han promulgado normas legales para minimizarlo en lo que les ha sido posible, imponiendo que no sea exigible en algunas circunstancias, según el decreto 177/2013.

Como vemos, con acciones a favor o en contra, el 19 de junio es una fecha arraigada en nuestro sentir popular. Aunque, una persona que ocupó la Presidencia de la República por dos veces y nunca concurrió a un acto en homenaje a Artigas en la Plaza Independencia de la ciudad de Montevideo y hasta quiso destruir su mausoleo para construir un estacionamiento para autos,  trató de darle otro significado a esta fecha, emulando a la imagen de la justicia con los ojos vendados, pero en este caso dejando uno al descubierto y mirando solo con el ojo izquierdo, impulsó esta fecha como del Nunca más”, cosa, que ni sus propios correligionarios de izquierda lo apoyaron.

Otros sectores de la población, también han sentido inclinación por esta fecha para utilizarla en su provecho y respetando el significado de la misma, han logrado buenos efectos y así la población en general festeja este día como el Día del Abuelo, transformando al “Padre de la Patria” en abuelo de nuestros niños y jóvenes.

Vale, para concluir con el recuerdo del Natalicio de Artigas y de su figura, rememorar palabras que se emitieron en el seno del Palacio Legislativo, en una solemne sesión celebrada por la Asamblea General en el marco de los homenajes por el bicentenario del nacimiento del Prócer en 1964, por parte del Señor Presidente del Consejo Nacional de Gobierno, Ing. don Luis Giannattasio, y que dicen así:

“Artigas se ofrece así, ante el juicio de la historia, como un claro exponente de su tierra, como un hijo de su medio e intérprete de su época, compenetrado con la geografía y con el hombre, con el paisano, el gaucho y el indio; con los ríos, valles y quebradas a través de los cuales condujo al Pueblo Oriental para identificarlo con el destino del solar nativo y enseñarle a morir en su defensa”.

Que así sea.  ¡Viva Artigas!.-

3 COMENTARIOS

  1. Gracias,por la Imponente exaltación histórica y recuerdo para el MEJOR y MAS GRANDE de TODOS NOSOTROS….Ejemplo de AMERICANISMO!!!!

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