HALLARON UNA BASE DE LOS TUPAMAROS

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EL PASADO RECIENTE CONTADO POR LOS MEDIOS DE PRENSA DE LA ÉPOCA

Fecha: 14 de Octubre de 1968 – Diario “El Día” – En Portada

Hallaron una Base de los “Tupamaros”

En Con. Pajas Blancas, el grupo extremista conocido como “Tupamaros”, había asentado una importante base de operaciones, disimulando su actividad en lo que parece ser, para ojos extraños, una simple chacra.

En su interior se pudo establecer, se precedía al desarmado de vehículos y armados de nuevas unidades, utilizando para ello los rodados que venían hurtando desde tiempo atrás. Además, era campo de tiro y taller en general.

Producido el incendio, al remover los Bomberos los restos del material, se encontraron armas, dinero, restos de automotores y unidades para terminar, lo que confirmaba el uso que los extremistas daban al lugar.

En la nota general que ofrecemos, se puede apreciar, marcado con el número 1, la entrada principal por el Camino Pajas Blancas. 2) La construcción que sufrió las peores consecuencias del siniestro. 3) Una atalaya montada en la copa de un árbol debajo de la cual apareció el “Land Rover”. 4) Empalizada levantada para ocultar los movimientos que realizaban en el interior. 5) Galpón donde se encontró los vehículos. 6) Colmenares para disimular las actividades. 7) Pozo de ladrillo de 15 a 20 metros de profundidad.

Fecha: 14 de Octubre de 1968 – Diario “El Día” – Pág. 4

Nuevo Gran Golpe a los Tupamaros

En las primeras horas de la mañana del sábado ppdo., los vecinos de la zona de Pajas Blancas comprobaron con gran alarma, que en la vecindad se había producido un violento incendio que amenazaba con destruir totalmente, una chacra ubicada en dicho Camino, indicada con el Nº 7680. Con la premura del caso se solicitaron los Servicios de Cuerpo de Bomberos, concurriendo al lugar un tren completo. De inmediato se comenzó la lucha para dominar el siniestro, que en verdad, había adquirido grandes proporciones.

En efecto, en medio de una gran vegetación se erigían dos construcciones, consistentes en una especie casa o gran galpón, con techo de paja y paredes de material y un rancho a dos aguas con techo de paja que servía como depósito.

Separando a ambas, se levantaba una gran empalizada que ocultaba todos los movimientos del interior. A los fondos, y eso sí, a la vista de los paseantes, unas colmenas y un gran pozo de ladrillo con unos palos sobre él, simulando un lugar de trabajo.

Los Bomberos iniciaros de inmediato una ardua lucha, la que al cabo de las horas permitió dominar por completo las llamas, comenzando entonces, como es común, el removimiento de escombros.

Fue entonces que los Soldados del Fuego comenzaron a hallar una serie de pruebas, medio chamuscadas unas y a medio destruir otras, que les indicó de que se hallaban frente a un hecho fuera de lo común, y que estaría estrechamente ligado con las actividades de los grupos extremistas.

Comunicada la novedad a las autoridades de Jefatura, se hicieron presente el Jefe de Policía, Cnel. Aguirre Gestido, Sub-Jefe Heleazar Agosto, Cnel. Zina Fernández, Inspector de Zona Antonio Pírez Castagnet; Aldo Conserva y Comisario Alejandro Otero.

Dichos jerarcas pudieron comprobar de inmediato que en efecto, el material hallado pertenecía al Movimiento de Liberación Nacional, conocido como “Tupamaros” y que el local era una de las bases de operaciones del grupo. Lo confirmaba la existencia de cantidad de vehículos que se encontraban depositados en el galpón del fondo, uno de ellos con los papeles pegados y pronto para ser pintado nuevamente, para darle un aspecto diferente.

Asimismo se halló restos de otros autos, que los integrantes del grupo utilizaban para cambiar de uno a otro y hacer nuevas unidades, es decir, que los motores, asientos, tableros, ruedas, etc., eran intercambiados, en hábil maniobra para despistar a la Policía y a los propios propietarios si es que llegaban a descubrirlos.

ARMAS Y DINERO

La Base, como podría llamársele, como dijéramos, estaba perfectamente disimulada. La apariencia era la de una pequeña chacra, en medio de un descampado.

En nuevas inspecciones se comprobó que en diferentes lugares aparecían no sólo los restos de vehículos, sino también, armas largas, revólveres, bayonetas, cuchillos, todo en el interior de la construcción quemada.

Igualmente se descubrió el transmisor que fuera hurtado durante el atentado cometido meses atrás contra la planta transmisora de Radio Ariel en Con. Las Tropas.

También apareció fuerte suma de dinero, cuyos billetes fueron llevados al Instituto de la Policía Técnica para ser examinados y comprobar si eran productos de hurtos a Bancos. Llamó la atención la abundancia de monedas que se presume debían ser utilizadas para la confección de arandelas para los repuestos de los vehículos.

ATALAYAS

Que el lugar había sido perfectamente instalado para los fines buscados por los “Tupamaros”, no cae la menor duda. Desde los locales tenían un campo visual fabuloso, ya que se podía observar a kilómetros de distancia.

Pero, para evitar cualquier entorpecimiento, los extremistas habían instalado en las copas de lo árboles y en la construcción, puestos de observación, que permitía una mayor visual y facilitaba una urgente fuga por varias de las salidas con que se contaba.

REMISION DE LOS TRES “TUPAMAROS”

Desde la tarde del jueves ppdo., hasta cerca de la hora 8 del viernes 11, se vivieron largas horas de espera en el Juzgado de Instrucción de 1er, Turno, a cargo del Juez Dr. Daniel Pereira Manelli, aguardándose el resultado final de los interrogatorios de Julio Marenales Sáenz; Leonel Martínez Platero y Carlos Rodríguez Ducos.

Estos, al igual que Deidama Balleteros de Candán, esposa del fotógrafo Jorge Candán Grajales -aún prófugo-, Julio Orosman González, un hermano de éste y su cuñado, Julio Ballesteros, fueron detenidos cuando tripulaban una camioneta “Vokswagen”, a la altura de Garzón y San Quintín y otros en una finca que fuera allanada a poco del procedimiento.

Se sabía que Marenales y Martínez Platero eran piezas fundamentales dentro de la organización extremista, considerándoseles como verdaderos “cabecillas”, en tanto se averiguaba el grado que podría ocupar en el grupo, Carlos Rodríguez Ducos.

Al cabo de largas horas de interrogatorios, fueron devueltos a la Jefatura algunos de los detenidos, en tanto continuaban prestando declaración, Marenales, Martínez y Rodríguez.

Finalmente, el Juez Dr. Pereira Manelli emitió las sentencias sobre los tres últimos nombrados, configurándoseles una serie de graves delitos. Julio Marenales Sáenz y Leonel Martínez Platero, fueron remitidos por: Asociación Ilícita para delinquir; atentado contra la Constitución; rapiña; privación de libertad; daños y hurtos.

Carlos Rodríguez Ducós por: Asociación Ilícita para delinquir; Atentado contra la Constitución y hurto.

Como no podrá escapar a la atención de nuestros lectores, entre las causales anunciadas, figura una: “privación de libertad”, que podría indicar que el Magistrado halló pruebas o base para acusarles del secuestro del Presidente de la UTE, Dr. Pereira Reverbel, o por lo menos una gran estrecha vinculación con el tan sonado episodio.

El resto de los detenidos, salvo una de las personas que quedó emplazada, el resto recobró la libertad, aún cuando no han quedado de ninguna manera, alejadas de la investigación.

RECONOCEN A MARTINEZ PLATERO

Publicamos a continuación la ampliación de un comunicado emitido por la Jefatura de Policía, a través del cual, se pone de manifiesto la actividad que venía cumpliendo Leonel Martínez Platero, en los actos subversivos de los últimos meses.

“JEFATURA DE POLICIA.

Montevideo, Octubre 13 de 1968.

Ampliando el Comunicado Nº 246, de la hora 20.00, emitido por el Ministerio del Interior, la Jefatura de Policía de Montevideo hace saber, que Leonel Martínez Platero, fue reconocido por autoridades de Enseñanza Secundaria, como la persona que participó conjuntamente con otros ocupantes, en los contactos personales que realizaron en el recinto del Instituto Alfredo Vázquez Acevedo, en la noche del viernes 20 de setiembre ppdo., con motivo de los hechos relacionados con la ocupación de un valioso material docente y el desalojo de dicha casa de estudios por parte de los causantes”.

Fecha: 14 de Octubre de 1968 – Diario “El Diario” – Pág. 18

UN JOVEN TUPAMARO CAPTURADO EL SABADO DEPUSO HOY ANTE EL JUEZ

A la hora 13 de hoy, un sujeto joven sindicado como tupamaro, fue llevado a declarar ante el Juez Letrado de 1er. Turno, Dr. Daniel Pereira Manelli, en el local judicial de la calle Sierra casi Miguelete. La policía no proporcionó la identidad de ese hombre, pero dijo que había sido capturado el sábado último -en un sitio no especificado- al continuarse las pesquisas para echar el guante a más miembros del llamado Movimiento de Liberación Nacional.

En momentos de cerrarse esta edición, el individuo aprehendido proseguía respondiendo a los interrogatorios que le hacían el magistrado y su actuario, escribano Queiruga.

Según trascendió, el nuevo detenido sería una pieza clave dentro de la organización extremista y se hallaría muy vinculado al comando de los tupamaros. Entre el día de su captura (sábado) y la mañana de hoy, el hombre fue indagado por las autoridades del Departamento de Inteligencia y Enlace, a las órdenes del comisario Alejandro Otero. Hasta el momento, la prensa carece de información sobre lo que resultó de esa instancia. Lo único concreto que se sabe es que el detenido habría desempeñado un papel importante en el MLN y así lo reconoció ante la policía.

Hasta 15 años de cárcel

A todo esto pudo establecerse -por conductos extraoficiales- cuáles son los delitos, tipificados a Julio Alberto Marenales Sáenz, Leonel Martínez Platero y Carlos Rodríguez Ducós, los tres tupamaros que cayeron el martes pasado en Garzón y San Quintín.

Marenales (ex docente de Bellas Artes) y Martínez Platero (ex bancario y estudiante de 3er, año de Arquitectura), que fueron procesados el viernes de la semana pasada, habrían admitido el robo de armas en la carpa de FUTI, el atentado dinamitero a Radio Ariel, varios asaltos a instituciones bancarias de Montevideo y también cierta implicancia en el secuestro del Presidente de UTE, Dr. Ulysses Pereira Reverbel, ocurrido el 7 de agosto. A ambos se les habría configurado asociación para delinquir, atentado contra la Constitución, rapiña, privación de libertad y daños y hurtos.

En el caso de Marenales y Martínez Platero, la pena podría comprender hasta 15 años de cárcel, y aún cabe la posibilidad de que se les apliquen “medidas de seguridad”.

Los otros indagados

Mientras tanto, las otras cinco personas que detuvo la policía inmediatamente después de dar captura al trío de Garzón y san Quintín, siguen siendo indagadas por la Justicia. Al parecer, ninguna de ellas sería procesada. La más implicada es Deidama Ballesteros de Candán, la mujer del fotógrafo prófugo que colaboraba con los tupamaros en la confección de cédulas de identidad apócrifas. Sin embargo, aunque se le probara encubrimiento de las tareas, de su marido, la alcanzaría la causal de impunidad derivada del parentesco, conforme al artículo 42 del Código Penal.

Habría más revelaciones

En la faz policial, se advertía hoy la continuidad empeñosa de los procedimientos y hasta una cierta intensificación de los mismos. El Departamento de Inteligencia y Enlace había redoblado el ritmo de las actuaciones y, aunque se trabaja dentro de un cerrado hermetismo, se supo que en las próximas horas las pesquisas podrían dar lugar tal vez a revelaciones de corte sensacional.

Como ya lo adelantamos, los tupamaros suman en conjunto unas mil personas jóvenes, de ambos sexos. Desa cantidad, solamente una minoría forma las células que se aplican a la acción directa. El resto constituye la base del movimiento subversivo.

Los militantes del M.L.N. acatan una férrea disciplina. Como detalle curioso, destacamos que no beben alcohol, porque la organización prohíbe gastar dinero en cosas superfluas.

Las autoridades estiman que os tupamaros cuentan con varios cuarteles al estilo del hallado en Pajas Blancas, para realizar allí sus sesiones de adiestramiento y guardar sus armas y otros materiales.

Estudiante de Agronomía

Escrito lo que antecede, obtuvimos oficiosamente una noticia según la cual el tupamaro que estaba siendo interrogado esta tarde en el Juzgado de 1er. Turno, es un joven estudiante de Agronomía, del que no se nos dieron otros datos.

Hechos del IAVA

En un pate de la Jefatura, se afirma que Martínez Platero fue reconocido por autoridades de Secundaria como la persona que, conjuntamente con otros ocupantes del Instituto Alfredo Vázquez Acevedo, participó en los contactos personales realizados la noche del 20 de setiembre último, al ocuparse un valioso material docente y desalojar luego esa casa de estudios.

HALLARON FUSILES ROBADOS AL EJERCITO, EN LA GRANJA

En el cuartel de los tupamaros descubierto en Pajas Blancas había, entre las armas carbonizadas en el incendio, por lo menos cuatro fusiles robados al Ejército. La gravísima comprobación determinará exhaustiva labor indagatoria por parte del Servicio de Inteligencia del Ejército y desde luego de la Dirección de Información e Inteligencia de nuestra Jefatura, que está abocada al estudio minucioso de todos los materiales hallados en dicha chacra, abandonada por miembros del Movimiento de Liberación Nacional (MLN).

Todo hace presumir que la vivienda que se incendió ha permitido llegar hasta este centro operativo de los Tupamaros, ubicado en el camino Pajas Blancas 7690, fue dejada por sus moradores, luego de la captura de Marenales Sáenz, Martínez Platero y Rodríguez Ducós.

– UNA FUERTE SACUDIDA

Si bien la policía estima que el MLN tiene otros cuarteles donde se disfrazan vehículos, se hacen prácticas de tiro y celebran reuniones miembros de las células, la liquidación de este baluarte significa una fuerte sacudida para el movimiento, que ha perdido tres coches, los que estaban prontos para repintarlos e iban a servir a los Tupamaros en sus movilizaciones, por la ciudad, sin despertar sospecha alguna.

La camioneta Commer matrícula 271.800, la furgoneta VW matrícula 411-254, el Land Rover y la motoneta Vespa, eran todos rodados sustraídos y encontrábanse prontos para su transformación a efectos de hacerlos irreconocibles, incluso a sus propietarios.

Tales autos estaban “enterrados” en Pajas Blancas, porque allí los terroristas montaron un completo taller de mecánicos, chapa y pintura, donde, además almacenaban decenas de repuestos, algunos retirados de otros vehículos para “camuflarlos”. También tenían numerosas ruedas completas (llantas, cámaras y cubiertas).

Entre los efectos que se carbonizaron cuando el imprevisto incendio que determinó la concurrencia de una dotación del Cuerpo de Bomberos, la que descubrió el oculto cuartel, había miles de monedas de $ 0.50 y de $ 1.00, así como billetes, los que también se quemaron. Este dinero es factible que sea el que llevaron en ocasión de un asalto a una agencia bancaria meses atrás y que precisamente su autoría se atribuyó a los tupamaros. En la oportunidad, de acuerdo a la versión de los empleados de la institución, los atracadores, además de billetes, tomaron de la caja fuerte una bosa de monedas.

No se descarta la posibilidad de que éstas monedas las tuvieran guardadas para destinarlas a la confección de piezas, con distintos fines.

– EL ARMAMENTO INCAUTADO

La aparición de numerosas armas revela que los extremistas huyeron de allí apresuradamente. De no ser así, habrían llevado consigo este arsenal.

La policía encontró, como ya dijimos, 4 fusiles pertenecientes al Ejército y que no serían los robados en la carpa de FUTI: un fusil calibre 22, con mira telescópica; 7 revólveres; algunas armas de colección y bayonetas.

A la vez, destruyó el incendio cientos de balas de fusil, de pistola y de revólveres.

Los locales de la chacra eran una vivienda de tres habitaciones de la que quedaron sólo los muros y un galpón donde se guardaban la Commer, la “VW” y la motoneta Vespa, así como motores de otros autos.

Dentro de algunos cajones de panales de abejas -en total eran nueve- había explosivos, los que incluso estaba indicado con leyendas en el exterior. También aparecieron unos tubos de material plástico que, expresó el comisario Otero, se destinaban a confeccionar granadas similares a la que incautaron dentro de la camioneta donde cayeron los tres Tupamaros procesados. Este procedimiento es el realizado el pasado martes, en el cruce de Garzón y San Quintín.

Se hallaron entre los efectos quemados en la finca, impresos a mimeógrafo con instrucciones para la “fabricación de materiales explosivos e incendiarios”, los que contienen dibujos “Gramma” y de la revista “Bohemia”, así como publicaciones sobre marxismo y libros relativos y técnicos y sistemas publicitarios y de información.

También aparecieron ejemplares de la revista “Punto Final”, con el artículo sobre los Tupamaros ya ampliamente conocido.

Fecha: 14 de Octubre de 1968 – Diario “El Acción” – En Portada

BASE TUPA: INCENDIO NO ESTABA PLANEADO

ARMAS LARGAS Y CORTAS semidestruidas por el fuego, entre los muchos materiales extraños de hallar en una chacra. En uno de los árboles más altos, un mirador, desde el cual se divisaba largo trecho del Camino Pajas Blancas, y vehículos de procedencia delictiva, en proceso de disfraz para ser usados por los tupamaros. (Información, página seis). 

Fecha: 14 de Octubre de 1968 – Diario “Acción” – Pág. 6

TUPAMAROS: INCENDIO ACCIDENTAL

En el incendio de la chacra de Pajas Blancas hay un detalle que hace pensar que el hecho trajo sorpresas para las dos partes en pugna. Desde el momento mismo en que los vecinos descubrieron el incendio, no se vio a nadie por allí. Si se trataba de que los tupamaros intentaban hacer desaparecer la base, la lógica señala que primero hubieran sacado de allí las armas y los autos robados. Y si querían quemar también estas cosas era más fácil enterrarlas y a los autos se les hubiera quitado los números de matrícula y se hubieran picado los números de motores para evitar su identificación. Si lo que se buscaba era “entregarla” porque así convenía a sus planes, bastaba con una llamada anónima a Inteligencia y Enlace, dando la ubicación. Todo ello hace pensar que se trató de algo accidental, pero ¿qué? … Esto es lo que tratan de establecer los técnicos del Cuerpo Nacional de Bomberos, no siendo de descartar un corto circuito en la instalación eléctrica de alguna de las dos camionetas, ya que el Land Rover estaba ubicado debajo del árbol en el cual se había instalado la plataforma para vigilar el camino de acceso al predio.

Al procesamiento de tres tupamaros -dos de ellos de verdadera significación- se sumó el último día de semana la perdida de una “base de operaciones” que tenían instalada en Pajas Blancas, la que resultó destruida por el fuego en forma parcial, permitiendo a las autoridades de Inteligencia y Enlace llegar a nuevas comprobaciones de real interés.

Eran las 7.30 de la mañana del sábado cuando algunos vecinos del Camino Pajas Blancas advirtieron que de la chacra a cuyo frente figuraba el número 7690, partía una espesa columna de humo, denunciadora de un incendio, por lo que se dio la alarma al Cuerpo Nacional de Bomberos, del que se hizo presente una dotación. Poco después, a raíz de ese siniestro, iba a comprobarse que la chacra incendiada no era otra cosa que una base de operaciones de los “Tupamaros”.

* La gran sorpresa

Luego de una hora de intensa labor, se logró dominar el incendio y, como es habitual, se inició la remoción de los escombros del galpón que fuera destruido totalmente por las llamas.

Grande fue la sorpresa de los hombres del Cuartel Centenario cunado hallaron restos de armas quemadas, monedas, billetes semi quemados y herramientas que no se justificaban en una chacra.

Ya con este hallazgo, los bomberos siguieron inspeccionando la finca. Y hallaron nuevas “cosas raras en un chacra”, como una camioneta Commer, una Volkwagen, un Land Rover y una motoneta, todo ello en vías de reparación o transformaciones.

* Las autoridades

Enterado el comando del Cuerpo Nacional de Bomberos de lo que sucedía en Pajas Blancas, pusieron el hecho en conocimiento del Jefe de Policía, Cnel. Albeto Aguirre Gestido, Sub-Jefe Sr. Heleazar Agosto, jefe del Estado Mayor Policial, Cnel. Romeo Zina Fernández; Director y Sub-Director de Investigaciones, Inspectores Máximo Guerra y Walter López Pacchiarotti, respectivamente; Inspectores Antonio Píriz Castagnet y Aldo Conserva y Comisario de Inteligencia y Enlace, Sr. Alejandro Otero, haciendolo por la Guardia Metropolitana el teniente Suárez y Oficial Gallo.

Los mencionados jerarcas no tuvieron la menor duda de que se trataba de una “base de operaciones” de los “Tupamaros” en la que guardaban escopetas, revólveres, rifles, pistolas, parte de armas como para usar de repuestos, gran cantidad de publicaciones de corte extremista, entre las que se notaban ejemplares de la revista chilena “Punto Final” que publicara un reportaje bajo el título de “Treinta Preguntas a un Tupamaro”.

* Vulgares ladrones

Pero hubo otra comprobación muy valiosa: las dos camionetas, el Land Rover y la motoneta eran todos vehículos denunciados como robados y con la captura recomendada. Los tupamaros los llevaban allí para intercambiarles piezas, tableros, faroles, etc., hasta desfigurarlos totalmente -con pintura nueva, de distinto color- al punto de que ni el propio damnificado lo reconocería si se detuviera a su lado. Estos vehículos eran los que los terroristas utilizaban en sus desplazamientos y en sus atracos a bancos.

Las instalaciones de la chacra constaban de un galpón de material y techo de paja -el destruido por el fuego- así como de una casa habitación rústica también de techo de paja, existiendo entre ambas una empalizada de junco que impedía ver desde el camino lo que hacían los “Tupamaros” en la casa. A un costado de la casa habitación había colmenas de abejas, como para dar la sensación de que se trabajaba honestamente en explotación de la miel. Más allá, un pozo de unos veinte metros de profundidad, con brocal de ladrillo y palos para sostener la roldana del balde de extraer agua.

La posición de la chacra es bastante alta. Ello favorecía la vigilancia que los “Tupamaros” ejercían desde lo alto de un árbol, en el que se habían colocado maderas como para apoyarse en ellas el encargado de vigilar los caminos de acceso y dar la alarma ante cualquier proximidad sospechosa, lo que permitiría la fuga por varias direcciones que no se podían ver por parte de quien llegara a la entrada a la chacra, que, como decimos, estaba señalada por el Nº 7690.

* Lo de Radio Ariel

No existía duda alguna que el atentado cometido contra Radio Ariel el 1º de julio del corriente año, era obra de los “Tupamaros”. Un “comando” de aquella organización llegó en horas de la noche a la planta trasmisora, instalada en Camino de los Tropas y Simón Martínez y luego de inmovilizar al operador Ricardo Valverde amenazándolo con una metralleta, colocaron tres bombas al pie de la antena de trasmisión. Una de las bombas explotó, fallando las otras dos que se comprobó estaban hechas, cada una, con veinticinco cartuchos. Cuando se retiraron del predio, dejaron los acostumbrados volantes que documentan sus actuaciones.

Todo esto no dejaba lugar a dudas sobre la mano que perpetró el atentado – que provocó general indignación en todo el país- pero, si aún quedaba la duda más pequeña, ella se disipó cuando fue hallado en la chacra de Camino Mendoza el esqueleto de un trasmisor portátil que fuera robado con otros elementos técnicos en la planta emisora de Radio Ariel.

La descripción de los tres “Tupamaros” que integraban el “comando” autor del atentado encerraba la de uno de los ya detenidos y procesados. Por ello, el Comisario Alejandro Otero invitó al operador Valverde a concurrir a Inteligencia y Enlace para ver a los detenidos y saber si reconoce en alguno de ellos -principalmente en Martínez Platero- a alguno de los integrantes del comando autor del atentado.

* En el Juzgado

En cuanto a las actuaciones judiciales que se vienen cumpliendo en el Juzgado de Instrucción de 1er. Turno, a cargo del Juez Dr. Daniel Pereira Manelli, que actuó asistido de su Actuario, Esc. Queiruga, ya informamos en nuestra última edición de que se había dictado el procedimiento de Julio Marenales Sáenz, Leonel Martínez Platero y Carlos Rodríguez Ducós, de los cuales los dos primeros son cabecillas de la organización contra la que hace tres años lucha la Policía. En cuanto a Carlos Rodríguez era figura “promisoria” para un futuro cercano.

Según lo trascendido, Marenales y Martínez Platero son procesados por asociación ilícita para delinquir, atentado contra la Constitución, rapiña, privación de libertad, daños y hurtos.

El detalle de que entre las causales de procesamiento figure “privación de libertad”, sugiere muy claramente que el Dr. Pereira Manelli llegó a alguna comprobación de que estos dos detenidos participaron en una forma u otra en el secuestro del Dr. Ulysses Pereira Reverbel.

Los restantes, ya ACCION había adelantado en su última edición que era poco probable que fueran procesados ahora Deidama Ballesteros de Candán, esposa del fotógrafo Jorge Candán Grajales, que falsificaba las cédulas de identidad para los tupamaros, utilizando papel legítimo sustraído de la Jefatura de Policía, así como su hermano Julio Ballesteros, Julio Orosmán González y un hermano de éste fueron dejados en calidad de emplazados; es decir, libres, pero a disposición del Juzgado que puede volver a llamarlos para ampliar sus declaraciones o prestar nuevas sobre cualquier punto dudoso que pueda surgir en las actuaciones futuras.

* Uno muy activo

Leonel Martínez Platero, ya procesado por el Juez Dr. Pereira Manelli, parece ser uno de los miembros más activos de la organización tupamara. Aparte de que parecería ser uno de los autores del atentado contra la planta emisora de Radio Ariel, un comunicado policial – el N 246, de fecha de ayer, expresa:

“Ampliando el Comunicado Nº 246, de la hora 20.00, emitido por el Ministerio del Interior, la Jefatura de Policía de Montevideo hacer saber, que Leonel Raúl Martínez Platero, fue reconocido por autoridades de Enseñanza Secundaria, como la persona que participó conjuntamente con otros ocupantes, en los contactos personales que realizaron en el recinto del Instituto Alfredo Vázquez Acevedo, en la noche del viernes 20 de setiembre ppdo., con motivo de los hechos relacionados con la ocupación de un valioso material docente y el desalojo de dicha casa de estudios por arte de los causantes”.

(Copia fiel de los originales)

Fuente: www.pasadoreciente.com “Museo de la Memoria del Pasado Reciente”

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