MAHOMA. Por Tilio Coronel Grillo

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Escribir sobre temas religiososos requiere ser objetivo en grado sumo. Se ha de hacer con el propósito de explicar pero no confundir al lector. Tampoco es del caso cuestionar creencias. El propósito de lo escrito ha de ser la historia, no la polémica.También es valedero si ese conocimiento trasmitido lleva al “bien común” de los ciudadanos, más allá de sus creencias religiosas.

Las tres grandes religiones monoteístas, el Judaismo, el Cristianismo y el Islam nacieron en Oriente,parte del Mundo donde se impone el Simbolismo, factor de mucha influencia sobre la población. Quien estudia las figuras predominantes de cualquiera de las tres debe tener muy en cuenta esta arista de la investigación. Lo “racional” de Occidente puede no tener cabida en la mente del hombre de Oriente.

Solo una mente brillante como la de Baruj Spinoza tuvo la ocurrencia de aplicar el Método de Descartes para explicar la legitimad de las Sagradas Escrituras, pero eso le valió ser declarado “hereje” por su propia comunidad sefaradie.

La tradición oral predomina en muchas regiones de Oriente. Muchos hechos y acciones se cuentan “según la tradición” y no tiene cabida a veces el “rigor histórico”. Como personaje universal, Mahoma no escapa a eso.Por ejemplo, según se afirma en un artículo de la colección Grandes Personajes de la Historia Universal, Número 3, publicado en 1970, nació en 570 dC., llamado por los árabes “el año del elefante”, porque fue entonces cuando vieron por primera vez estos animales,traídos por el rey cristiano Abrahah de Etiopia para atacar a La Meca. Pero otros autores afirman: “Nació entre 570 d.C. y 580 d.C.  

Su verdadero nombre era Abu I-Qasim Muhammad ibn Abd Allah  ibn Abd al –Muttalib ibn Hasim al-Quraysi, pero se lo llama Mahoma, una incorrecta  traducción según los musulmanes, quienes usan los nombres Mohammed o Muhammad y afirman: “Mahoma es una traducción incorrecta hecha al Idioma Español. Tampoco es de de su agrado ser llamados “mahometanos”. “Eso significa ser creyentes en Mahoma, pero no en Allah, nuestro Dios”.

En la mayor parte de las corrientes sunies o chiitas, las principales del Islam, se  considera a Mahoma como “el último de los profetas”, culminación de una larga cadena de mensajeros enviados por Dios para actualizar su mensaje, entre cuyos antecesores se cuentan Abraham, Moisés y Jesús. Sin embargo, para los ahmadies, movimiento reformador dentro del Islam que destaca los elementos pacíficos y tolerantes del credo islámico, Mahoma es el último en entregar una ley religiosa a la humanidad, pero no el último profeta. Es reconocido por los drusos, grupo etnoreligioso esotérico de lengua árabe de Asia occidental como “uno de sus profetas”. El bahaismo, religión abrahámica  monoteísta cuyos fieles siguen las enseñanzas del religioso persa Baha  lo venera como la “Manifestación de Dios”.

Es seguro que Mahoma  nació   en La Meca. Pertenecía a la “sippe” (clan) Hasim, de la tribu Qurasies, tribu árabe que controlaba La Meca y la Ka´Ba. Su padre, Abadallah, murió antes o enseguida del nacimiento de Mahoma y su madre, Amina, murió cuando el futuro profeta aún no había cumplido seis años. Por consiguiente, según la costumbre árabe, el huérfano continuó su educación en casa de su abuelo paterno, Abdul Muttaliba y al morir éste, en la de su tío paterno, Abu Talib.

De joven, Mahoma trabajó como pastor y ayudante en las caravanas.

Benevolente y sincero, era muy apreciado entre sus contemporáneos.

Lo llamaban “amin” (en Árabe,”fiel”)

Ingresó como camellero en la caravana de su tio. Adquirió gran experiencia en la conducción de las mismas, pero le faltaban recursos para trabajar por su cuenta. A los veinte años y porque tenía gran atractivo físico, se ganó la simpatía de una viuda rica de cuarenta años de edad. Pertenecía a la nobleza y se llamaba “Jadidja”, ”Kadija” o “Hadiga”. Mahoma entró al servicio de la casa comercial de la mencionada mujer. De seguro muy satisfecha con los servicios prestados, se casaron cuando Mahoma contaba veinticinco años. En consecuencia, logró los recursos económicos suficientes para crear su propia empresa. Fue conocido como un hombre “recto y fiel”, dedicado a sus negocios. En su primer viaje a Siria conoció a un fraile “nestoriano”, quién lo inició en el Antiguo Testamento. Dicho fraile practicaba el “nestorianismo”, ideado por Nestorio (Patriarca de Constantinopla), predicador de la división de Jesucristo en dos personas, la divina y la humana. Rechazaba a la Virgen Maria como “madre de Dios” y la consideraba tan solo “madre de Cristo”. El Cristianismo oficial, en el Concilio de Éfeso, condenó a esta secta y los catalogó como “hereje”.

Mahoma tuvo sus primeras revelaciones en el año 610 d.C. Aunque comerciante, tenía por costumbre orar y meditar en La  Cueva de Hira, en la montaña llamada Jabal al Nur. En una de las primeras ocasiones tuvo la visión de un ser glorioso que identificó como Dios, pero en una visión posterior pensó que se trataba del arcángel Jibreel, conocido tradicionalmente como el arcángel Gabriel por los cristianos. Según la tradición musulmana, su despertar religiososo fue en sueños en la llamada “Noche del Destino”. “En el sueño –dijo Mahoma- se me aproximó una figura celeste (Se dio a conocer como el arcángel Jibreel).  Me presentó un trozo de brocado de seda sobre el que había algo escrito y dijo:

-Lee.

Yo respondí:

-Yo no se leer”

Como el Profeta era analfabeto, Jibreell trasmitió a Mahoma la revelación traducida al árabe y siempre según la “Sagrada Escritura que se encuentra en el cielo junto a Al-Lah”. Mahoma lo recitó a sus seguidores, quiénes escribían y memorizaban sus dichos. Según la tradición, trabajaron hasta sesenta y cinco escribas. Mahoma las reunía a medida que recibia las revelaciones.

 Comenzó a predicar cuando tenía entre treinta y cuarenta años años. Su primera exposición fue en 615 Dc. Presentó su revelación como una verdad irrefutable y de absoluta validez. El punto central de las más antiguas aseveraciones lo ocupan la idea del “fin del mundo” y el “juicio final”, cuando todos lo hombres (vivos y muertos) deberán responder ante Allah. (los buenos serán recompensados, los malos castigados). Puso en primer plano el monoteísmo. En el plano humano, exigió una vida ética, la práctica de la oración, la limosna, el cuidado de los huérfanos y los pobres, la renuncia a los “bienes de este mundo”, la supresión de los privilegios tribales o nacionales y la igualdad de los hombres ante Allah. Fue una religión universal desde sus inicios. La prédica era dirigida a todos los humanos y no tan solo a los árabes..

Estas ideas ya habían sido formuladas por el Judaismo y el Cristianismo, con un predominio de este último.

Mahoma  asumió desde el principio ser el  continuador de los patriarcas y profetas, en especial de Moisés, y no el fundador de una nueva religión. Se consideró el restaurador de la religión de Abraham.

LA MECA y MEDINA

Hedjaz es la región ubicada al noroeste de la Península Arábiga. Su ciudad principal es Yidda, pero las poblaciones más conocidas son La Meca y Medina.

En tiempos de Mahoma, La Meca era un centro de idolatría y corrupción dónde se adoraban ídolos y se hacían sacrificios.Predominaba la decadencia social y moral. Frente a ese libertinaje, Mahoma predicó el monoteísmo y la práctica de una vida agradable a Dios. No fue escuchado. Apareció como un perturbador, una amenaza para el orden social. Fue considerado como “poseído por los demonios”.

Encontró sus primeros adeptos dentro de su propia familia. Luego se adhirió la gente sencilla (incluso esclavos) aunque después se sumaron adeptos de la aristocracia. Su doctrina se difundió lentamente, pero sin pausa. Los qurasies, custodios y también dueños y señores de los tributos que se cobraban a lo peregrinos, habían tomado el control de los negocios en el mercado, lo que sumado a su condición de autoridad religiosa reconocida en toda Arabia,les confería un enorme poder. A esa altura,comenzaron a ver la prédica de Mahoma  con malos ojos, atrayente de nuevos adherentes cada día. Así las cosas, sufrió violentas persecuciones por el temor   de ver afectados sus intereses económicos debido a las nuevas ideas religiosas.

Ante la difícil situación, Mahoma intentó emigrar, primero a Abisinia, la actual Etiopia, pero su intento fracasó. Negoció entonces con los habitantes de la ciudad de Yatrib, -distante cien quilómetros al norte de La Meca -y cuya población estaba compuesta por tribus árabes y una colonia judía- para preparar la emigración. El ambiente social era favorable a la nueva religión,pero la negociación para garantizar el asilo a Mahoma fue larga. En septiembre de 622 d.C, el Profeta y sus seguidores emigraron a Yatrib. A partir de entonces la ciudad se llamó Al –Madina. Los árabes la llaman Madinat Rasul (Ciudad del mensajero de Allah), Madinat –Al Nabi (Ciudad del Profeta) o Madinat –al Muhara (Ciudad Circular).

Para un árabe, era un paso muy grave: suponía separarse del grupo tribal protector. Se entiende así la insostenible situación de Mahoma en La Meca.

LA HÉGIRA

Esta emigración, “la hégira”, marca no solo el comienzo de la cronología musulmana, sino un giro en la vida y obra de Mahoma. En La Meca había sido un “fundador religioso” con un creciente conocimiento del Antiguo y Nuevo Testamento de La Biblia. En Medina pudo mostrar sus dotes políticas. Allí no era perseguido y desde el primer momento se erigió como caudillo. Radicado en la que sería la segunda Ciudad Santa del Islam, empezó a dar forma definitiva a su prédica,que continuó pero no se generalizó entre las tribus árabes.Con los árabes paganos, Mahoma no tuvo grandes dificultades.Sus contrarios no contaban con un caudillo capaz de liderarlos.Su problema (y decepción) fue con los judíos. Al considerar su Revelación idéntica a la de la Torá y del Evangelio, esperaba que aquellos lo reconocieran como un profeta. No fue así. Los judíos lo negaron como tal.

Ante esa postura, Mahoma reordenó sus conceptos:

1.-Expresó como verdadera su Revelación, a pesar de haber sido falseada por los judíos y los cristianos.

2.-Afirmó ser “el sello de los profetas”.

3.-Recurrió a la religión de Abraham como el antepasado común a judíos, cristianos y árabes. Dicha tradición le habría sido trasmitida por Ismail, uno de los hijos de Abraham. El Judaismo, el Cristianismo y el Islam consideran que Ismael fue el primer hijo de Abraham. Según la tradición religiosa, los judíos son los descendientes de Abraham y los árabes son descendientes de Ismael.

4.-Cambió la orientación de la oración. Al principio se hacía en dirección a Jerusalén, pero ordenó hacerlo orientándose a La Meca, como se hace hasta nuestros días.

Con esta última disposición, asoció a la nueva religión el santuario de su “ciudad patria” (La Meca), dando un impulso religioso al deseo de conquistarla, objetivo a lograr por vía de la negociación, pero sin resultados.

En consecuencia, cambió el método y empleó el poder militar para imponer el poder espiritual. Las luchas se extendieron desde el 622 d.C. hasta 630 d.C., año durante el cuál reunió un ejército de diez mil hombres –el mayor visto hasta ese entonces- y se presentó en La Meca en son de conquista.

Las negociaciones fueron innecesarias. Entró sin combatir e hizo derribar los más de trescientos ídolos de La Ka´Ba. Con la conquista de La Meca, Mahoma alcanzó su meta política más importante. Logró imponer su doctrina en toda Arabia, asegurando la unidad del pueblo árabe. Entre sus seguidores, el Profeta creó una nueva “conciencia de nación”, cuyos miembros (las diferentes tribus) se comprometieron a:

1.-Respetar la paz entre ellos.

2.-Defenderse en común contra enemigos exteriores.

3.-Rendir obediencia y fidelidadad a Allah y Mahoma, caudillo por designación de Dios.

En forma paralela, buscó la difusión de sus conceptos y la hegemonía de Medina en toda la Provincia Arábiga.Respecto a los judíos, Mahoma se valió de una solución violenta: los expulsó primero de Medina y luego de todo el Hedjaz.

Mahoma falleció el 8 de junio de 632 d.C.. No dejó hijos varones. Solo sobrevivió una de sus hijas, Fátima, una de las mujeres más importantes del Islam (ver numeral 34) Su yerno fue Ali, el Príncipe Ali (en árabe Sidi Ali) también figura trascendente en dicha religión.

Mahoma fue sepultado en la casa de la que por entonces era su mujer favorita, Aisha.

Lider religioso, político y militar, Mahoma fue una  una personalidad de su tiempo. Más allá de compartir o no su prédica, tenía una enorme fuerza sugestiva que atrajo no solo a figuras importantes de su época –convirtiéndolos en sus seguidores- sino también a las masas en diferentes partes del mundo.

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